LACUNA COIL + EVOHE | Viernes 18 Septiembre | Sala La Riviera (Madrid)

Limp Bizkit

Concierto íntimo de los italianos

Últimamente parece que en España (concretamente en Madrid) los promotores de conciertos han perdido un poco el norte. No hace ni una semana que asistimos al cambio de recinto en la actuación de los americanos LIMP BIZKIT, a los que, en un exceso de confianza, habían dirigido al palacio de Vistalegre, recinto demasiado grande para los tiempos que corren. Y el Viernes en la Riviera paso más o menos lo mismo. Bien porque LACUNA COIL no tiene quizás un gran tirón en nuestro país (cosa que personalmente dudo) o bien porque hay una masificación de oferta en la capital, la madrileña sala de la orilla del manzanares presentaba una entrada escasísima. Lo más preocupante es que no es la primera vez que sucede esto en Madrid este año. Y eso quiere decir que estamos haciendo algo mal. Cierto que las circunstancias que nos ha tocado vivir no son quizás las más adecuadas para el ocio y tiempo libre, pero ya sea por el calendario, por el precio de las entradas, por la mala elección de los recintos o cualquier otro motivo, cada vez cuesta más ver un concierto lleno. Y aunque intentemos aislar este hecho, no es posible. Un concierto es un conjunto de elementos en los que el público es un factor más que influye enormemente en la intensidad del espectáculo. Y una sala semivacía provoca, en la mayoría de las ocasiones, un concierto frio y distante.

Para abrir la velada, los madrileños EVOHE, con una sala prácticamente vacía. Buena actuación de una banda que lleva ya tiempo intentando abrirse camino y que tuvo que lidiar con una audiencia despistada y fría que esperaba al plato fuerte de la noche. Quizás les faltó algo más de intensidad en algunos pasajes (otra guitarra que apoyara en los solos ayudaría sin duda), pero en general cumplieron con buena nota un compromiso difícil.

Evohe

Evohe

Y con una breve pausa para cambio de backline, hacía su aparición la banda italiana, ahora si, con el escaso público volcado con ellos (eran pocos, pero muy fieles, eso si). «Survive» y «Underdog» provocaban el delirio entre los asistentes, mientras Cristina y Andrea corrían por el escenario como si estuvieran en un gran estadio lleno hasta los topes. Profesionalidad se llama eso. Poco a poco los temas van cayendo hasta llegar al primer momento álgido, cuando Cristina presenta el tema «Sensafine», el único cantado en italiano, incitando a los asistentes a corear los estribillos (cosa que según ella misma, no hacen en ningún país de los que visitan con este tema, salvo su país de origen y España, cosas del idioma), labor que desarrollaron encantados, para llegar poco después a los bises tras la coreadisima «Heaven´s a lie» y su versión de Depeche Mode, «Enjoy the Silence».

Lacuna Coil

Lacuna Coil

Lacuna Coil

Lacuna Coil

En general la actuación dejó muy buenas sensaciones. El grupo se encuentra en un muy buen estado de forma con una Cristina Scabbia espectacular. Siempre atenta y comunicativa con los fans, y con una voz privilegiada, es un torbellino que eclipsa incluso a su compañero vocal Andre. El resto de la banda pasa prácticamente inadvertida. Podrían sustituirlos por otros y ni siquiera nos daríamos cuenta.

En cuanto al sonido, a excepción de algunos problemas de eco (es lo que tienen las salas semivacías) nada reseñable. Potente en todo momento, y lo suficientemente limpio como para poder entender los temas. Faltó quizás algo de volumen en la voz de Andrea en algunos pasajes, pero eso es más un gusto personal que un problema propiamente dicho.

En resumidas cuentas, un concierto casi intimo que da la oportunidad a la banda de probarse para la gira que tienen en el horizonte y al público de disfrutar de sus ídolos de cerca. Todos contentos. ¿O quizás no?


Texto y fotos:
Javier Bragado