JULIETTE AND THE LICKS

Redactora: Elisa C. Martin
Fotógrafa: Rous

JULIETTE AND THE LICKS
25 – Enero – 2008
Espacio Movistar (Barcelona)

Hemos podido ver a Juliette Lewis en su faceta como actriz en películas  como “El cabo del miedo”, “Abierto hasta el amanecer” o “Asesinos natos” entre muchas otras. Directores de la talla de Woody Allen, Quentin Tarantino, Oliver Stone o Martín Scoserse la han requerido para protagonizar sus películas y es una de las actrices más respetadas de Hollywood. Pero ella siempre ha llevado la música muy dentro, por eso, un día decidió alejarse del mundo del cine para dedicarse por completo a su carrera como cantante y allá por el año 2003 formó lo que hoy es su banda, Juliette & The Licks. 

 



El pasado 25 de enero se presentó en el Espacio Movistar de Barcelona ante un aforo prácticamente completo para hacer un repaso a sus dos discos hasta la fecha. 

El ambiente era muy bueno. Se respiraba simple curiosidad por unos pocos y auténtica admiración por parte de la gran mayoría de los que allí estábamos. Y es que, cuando un artista te gusta, le sigues haga lo que haga. A Juliette ya la habíamos visto en la gran pantalla, así que, ahora nos tocaba verla encima de un escenario y estábamos ansiosos. 

Muy puntuales y sin grupo alguno que precediese su actuación, salieron a escena. “Hot kiss” fue el tema encargado de abrir el concierto. Juliette, entre el griterío y la emoción de los asistentes, se mostró agresiva, enérgica y muy dulce desde el primer momento con sus continuos bailes y sus poses de estrella, y es que, brillaba con luz propia. 

Kemble Walter fue sustituido por el joven guitarrista Jasón Womack, el cual fue mimado y arropado por la cantante en todo momento, haciéndose palpable la química entre ambos. 

 





En el repertorio pudimos disfrutar de temas rescatados de su trabajo anterior así como del último disco hasta la fecha “Four On The Floor”. “Money in my pocket”, “Purgatory blues”, “Death of a wore” o “Shelter your needs” fueron ejecutados a la perfección por la banda y coreados por el público que no dejaba de saltar y cantar en todo momento. Juliette, como muestra de agradecimiento, bajó del escenario y regaló abrazos a los asistentes. 

“Hot stuff” de Donna Summer y “Dirty deeds done dirt cheap” de AC/DC fueron dos versiones de las que nos hicieron disfrutar y que el público supo agradecer. El punto y final lo pusieron con el tema “You’re speaking my language” donde los músicos se intercambiaron los instrumentos, siendo Juliette la única que mantuvo el rol de cantante.  

Sin duda, un gran concierto del que disfrutamos como locos y donde Juliette hizo que nos rindiésemos ante la magia que desprende, y dejó claro que antes que actriz ya era rockera. Un diez para una gran artista; una mujer que se dejó el alma y la voz aquella noche en el escenario. Esperamos que no tarde en volver.