LOS CLÁSICOS DE SIEMPRE TRIUNFAN
La segunda jornada continuaría marcada por el inmenso calor que asolo Hellfest ese fin de semana, pero que no sería un obstáculo para seguir disfrutando del gran cartel dela segunda jornada. Y es que esta segunda etapa estaría marcada por los clásicos, es decir, bandas míticas que quieras o no marcaron el camino de un estilo revolucionario en aquellos tiempos para que con el paso del mismo se convirtiera en los distintos estilos extremos que disfrutamos hoy en día y otros no tan contundentes y me refiero a agrupaciones de gran calibre tales como: Deep Purple, Status Quo, Extreme y los muy comerciales pero siempre eficientes Aerosmith que fueron sin duda los ganadores del día.
Si bien es cierto debo admitir que la propuesta de Extreme siempre me pareció, arda aburrida y salvo su peculiar éxito “More Than Worlds”, poco que añadir de una banda realmente pastelera y aburrida, que eso sí, sirvió para calentar al público por si no lo estaba ya con el extenso calor. La siguiente grande que toco fue Status Quo con un sonido genial y unos clásicos nunca mejor dicho, que pusieron los pelos de punta a más de uno y es que la afluencia ese día fue la más abultada de todo el extenso fin de semana, algo que era de esperar dadas las bandas del cartel del sábado. Status Quo para aquellos primerizos nos sirvió de ejemplo de cómo suena una banda de Rock en el amplio espectro de la palabra y como han sabido mantenerse en el negocio a lo largo de estos años. Son muy buenos y es una banda que recomiendo escuchar, al menos una vez en la vida, ya que en directo imponen sus reglas y saben transmitirte su energía.
Como igual recomiendo el directo de Deep Purple, todo un regalo para nuestros oídos y que sin duda después de lo visto un año antes en Wacken 2013, era sin duda una de mis favoritas a ver de nuevo en Hellfest 2014. Deep Purple nos regaló todos sus cortes mediáticos y su peculiar estilo en los escenarios que hizo recordar a muchos entrados y entradas en edades de una época dorada del Rock estadounidense. Un directo sublime que daría paso al mejor de la noche.
Y este no fue otro que Aerosmith, una banda igual de comercial, pero con un estilo propio y una peculiar forma de entender el negocio con una voz especial y mucho, temas para soñar.
Con Aerosmith era la primera vez que coincidíamos en un macro evento como este y tenía mis dudas de cómo se comportaría y nada mejor que ir viendo pasar sus temas uno a uno y rememorando etapas para darme cuenta que estaba ante un número uno del Rock. Su directo fue sensacional, como exquisita su puesta en escena con un Tyler entregado al 100% a su público.
Llamo la atención una especie de puente extensivo a la tarima que se instaló ese día y que luego pudimos comprobar que era una forma de acercar más a la banda, a sus fieles. Y ya hacía el final desde la punta de esta nueva tarima pudimos ver como emergía un piano desde donde sonaría la sensacional “Dream On” mi favorita de toda la vida. El sonido, la banda todo estuve perfecto, todos sus cortes clásicos sonando a coro junto a sus fans, en una noche mágica. De alabar la entrega de Steve y del resto de músicos, con sus peculiares juegos y peculiares fueron también los atuendos del indiscutible Tyler, con una voz única que hizo del sábado 21 una noche para recordar.
La última banda que veríamos esa noche fue Carcass todo un emblema en el metal extremo que volvía a los escenarios no sin antes dejarnos un nuevo disco, muy especial por cierto y la oportunidad era perfecta. La pena es que el escenario se quedó pequeño dado la afluencia de público que mueve esta banda y más aún después de tanto tiempo de no girar. Con lo cual lo de “verlos” se quedaría en una ilusión y nos dedicamos a disfrutar de sus temas desde la distancia. Espero tener mejor suerte en Wacken este año ya que la banda se ha esmerado en los festivales de verano y eso al menos nos da un margen para disfrutarlos una vez más.
