El punk no está muerto mientras haya TOY DOLLS

TOY DOLLS | 18 de enero | Razzmatazz (Bacelona)

El punk no está muerto mientras haya TOY DOLLS

Crónica concierto TOY DOLLS y CRIM en Barcelona. El cartel de no hay entradas para un concierto siempre es a priori un indicador de una gran noche y en el anterior sábado también se cumplió esta máxima. A parte de esta buena sensación tuve una grata sorpresa al ver que una gran porcentaje de los asistentes cantaban las canciones de CRIM.

Tras la vuelta de reconocimiento por los locales aledaños para saludar y calentar el ambiente, comprobé y constaté que TOY DOLLS es transversal en generaciones. Algunos que cuentan su edad por varios múltiplos de docenas y otros que ni tan siquiera llegan a un par, pero todos atraídos al bote de miel que supone un concierto de los chiflados ingleses.

Crónica concierto TOY DOLLS y CRIM en Barcelona

Con solo una hora por delante y con puntualidad a las 20:00 empezaban los de Tarragona. Sorprendido yo y sorprendido el propio Adri que se “sentía abrumado porque nunca habían tocado en sala para tanta gente”. No quisieron perder tiempo y engarzaron sus temas punk roqueros con celeridad para poder contarnos el máximo posible de sus reivindicativas letras.

Concierto cargado de riffs, punteos y la voz característica que dota de personalidad y magnitud a las letras que hicieron que los primeros movimientos apareciesen temprano en la parte central de la pista pese a no ser un punk hiper-rápido si no que más bien basado en guitarras pesadas. 

No se dejaron ninguna de las buenas por tocar y un elevado número de público y ahí mi sorpresa seguía las canciones como un gran karaoke. Por ello sonaron “Temps era temps” , “Cavalls Morts” o “Sense Excuses” o una de mis favoritas “Una cançó una Promesa” de su excelente trabajo “Blau Sang, Vermell Cel”. Grupo que se va curtiendo y andando su propia senda que le llevará a la primera línea del punk rock español comprometido y combativo.

Llega el momento de recuperar fuerzas y volver a la base para subirnos de nuevo a la atracción del concierto y coger velocidad de nuevo. ¡Es hora de TOY DOLLS! y de celebrar sus 40 años, y por ello suena la melodía acorde para al entrada del trío perfectamente engalanados. Pantalones a cuadros rojos y azules con chaqueta roja de solapas azules y corbata roja. Interpretación punk del estilismo británico. Gafas rojas y pelos perfectamente encrestados y amarillos acorde con el día de Toomy a juego con las gafas de Olga. Todo dispuesto y acicalado para celebrar un elegante aniversario. 

Empiezan rápido los temas pero en el 3 ya se sacuden el formalismo británico y se quitan las chaquetas. 40 años desde que el proyecto de Olga irrumpiera en los pequeños locales de la ciudad londinense con su interpretación con sentido del humor del punk rock del momento. Los mismos años son los que han caminado los pies de las mayoría de los asistentes que quieren recordar su noches de “fechorías”… en mi caso tiempos de universidad.

Pero lo que no envejece es ni “Nellie The Elephant” ni los dedos de Olga que toca la Telecaster como si fuera un juguete, con una destreza y eficiencia impresionantes. Todo adornada con las famosas coreografías trabajadas cuidadosamente, saltos e idas y venidas  que se añade a la capa de auto burla, puntal clave del éxito de The Toy Dolls.

No descubrimos nada si decimos que lo más parecido que hemos visto a un concierto de TOY DOLLS es otro concierto de TOY DOLLS, sea de la época que sea. ¿Y dónde reside el éxito entonces? Pues en ser constantes y genuinos porque “cabalgar” en una botella gigante de Lambrusco para empezar “The Lambrusco Kids” es auténtico.

“Alec’s Gone” que aviva aún más si cabe este desorden y paso al solo de batería que aprovecha Olga para regalar gafas de color amarillos como las suyas mientras empieza a aparecer “Harry Cros” por los altavoces, conviertiendo aquellos en un baile compacto de hoolligans, coreando y empujándose como amerita.

El público quiere exáctamente eso, la música desde un prisma chiflado y por eso Olga regresa con una guitarra de tres mástiles para interpretar “Dig that Groove Baby”.

Con “Glenda and the Test Tube Bady” con Quim de CRIM ayudando en la guitarra seguida de “Idle Gossip” el concierto se dio como finalizado precedido por un lanzamiento de globos con una audiencia subyugada y feliz de haber (re)vivido estos momentos.

 

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