DANKO JONES + BOMBUS | Miércoles 15 Mayo | Sala Arena / Madrid

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15 de mayo, San Isidro. Madrid es un hervidero de chulapos y chulapas celebrando el día de su santo patrón. Nosotros, sin embargo, pasamos de largo la catedral de La Almudena y el Palacio de Oriente al son de las campanas, subiendo por plaza de España con destino sala Arena, cambiando chotis por rock’n’roll.

DANKO JONES + BOMBUS | Miércoles 15 Mayo | Sala Arena / Madrid


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DANKO JONES: CUESTIÓN DE ACTITUD

15 de mayo, San Isidro. Madrid es un hervidero de chulapos y chulapas celebrando el día de su santo patrón. Nosotros, sin embargo, pasamos de largo la catedral de La Almudena y el Palacio de Oriente al son de las campanas, subiendo por plaza de España con destino sala Arena, cambiando chotis por rock’n’roll.

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A las 20.15 aparecen en escena los suecos Bombus

con la firme intención de hacer estallar unos cuantos tímpanos, sin embargo su potente heavy metal de vertiginoso doble bombo y rasgadas voces –las de los dos guitarras que hacen a la par funciones de vocalistas- resulta demasiado embrollado y confuso. Media hora de atropellado show cuyo tema final estuvo acompañado, para estupor de todos, por imágenes de tiernos gatitos y perritos proyectadas en pantalla gigante mientras buena parte del equipo de pipas salían al escenario disfrazados de animales y haciendo volar globos alrededor de unos instrumentistas que, a juzgar por sus caras, ignoraban esa parte del espectáculo. Ya fuera preparado por la banda o en su más absoluto desconocimiento, aquello consiguió desatar varias carcajadas por parte del respetable, lo cual me reafirma en mi convicción acerca de la importancia del impacto visual, tan necesario muchas veces como el aspecto sonoro, consiguiendo que, a pesar de no haber disfrutado especialmente de estos teloneros, el nombre de Bombus quede grabado en mi memoria y quizá hasta les dé una segunda oportunidad.

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Tras un cambio de escenario digno de libro Guinness -15 minutos escasos-, el trío liderado por el propio Danko Jones comienza la que será otra de sus magníficas actuaciones, mezcla de pura adrenalina musical y monólogo humorístico. Con ‘Had Enough’ a modo de prólogo, los canadienses volvieron a ofrecernos un repertorio de lo más equilibrado entre temas de su nuevo disco, “Rock and Roll is Black And Blue” (2012) –‘Legs’ ‘Just a Beautiful Day’, ‘I Believed in God’-, el anterior “Below the Belt” (2010) –‘Bad Thoughts’, ‘Full of Regret’- y composiciones más antiguas –‘First Date’, ‘Dance’, ‘Baby Hates Me’-. No faltó, como cabía esperar, el episodio de la horchata –para los que no lo sepan, Danko se declara fan absoluto de esta bebida y no hay show en España en que no la cate ante el público-, ni tampoco los cánticos por parte de los presentes en honor del que aquí llamamos Dan Cojones, para regocijo del susodicho.

Pero si hay algo del todo indiscutible e irreemplazable es la habilidad de este sujeto para conectar con la audiencia a la que se enfrenta, pues ya no son sólo sus pegadizos estribillos y sus jocosas charlas las que nos mantienen enganchados, sino también sus continuas gesticulaciones y movimientos de lengua, de ojos, de todo. Danko Jones, guitarra en mano y micro en boca, es un torbellino irreverente y bien seguro de sí mismo, delirante y eficaz. Y para completar el combo se acompaña de un bajista sobrio pero cumplidor, y un destacable batería que llega a sobrepasar, si cabe, la energía de un inagotable Jones que, como el gran Peavy Wagner (Rage), ha conseguido los elementos necesarios para que un simple trío llene el escenario como jamás podrán muchos otros grupos con mayor número de componentes y superior escenografía.

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No pudo faltar el consabido homenaje a aquellos grandes del rock que han ido pasando a mejor vida, agitando el brazo por Bon Scott, Joey, Johnny y Dee Dee Ramone, R. J. Dio, y el recientemente fallecido Jeff Hanneman, entre muchos otros.

Y es que Danko Jones es 100% actitud y espectáculo, nunca defrauda, y aunque quizá pierda el factor sorpresa con el paso del tiempo, siempre nos deja con ganas de más, haciéndonos sentir, hoy más que nunca, hijos del rock’n’roll.

Texto: M. Jones
fotografías: Iván Díaz