ORTHODOX (Marco)

Sábado, 24 de Noviembre de 2007
Redactora: Laura Núñez

El heavy metal es una música que durante su creación siempre ha ido evolucionando, una música que para muchos murió en los 90. Pero no, el heavy sigue evolucionando, y desde Sevilla proceden ORTHODOX, que muestran con su segundo álbum una nueva forma de ver el heavy metal. Todo esto y más nos lo explica Marco Serrato (bajo y voz).

Antes de nada, enhorabuena por este segundo disco y mucha suerte en el futuro.
Muchas gracias.

Primero explicanos un poco de donde nace Orthodox, por qué decidís hacer este tipo de metal, por qué este nombre para la banda etc…
Orthodox nace en un local de ensayo de Sevilla a finales de 2004 porque queríamos hacer auténtico heavy metal. Somos ortodoxos porque no pensamos que toquemos “un tipo de heavy metal”, tocamos el heavy metal como creemos que debe ser: épico, solemne, extremo y en constante evolución.

Este es vuestro segundo trabajo. ¿Qué diferencias hay con “Gran Poder”? ¿Qué tiene “Amanecer En Puerta Oscura” que le falte al primero?
Bueno, no creemos que a “Gran Poder” le faltara nada. Es exactamente lo que quisimos hacer. En “Amanecer En Puerta Oscura” hay más variedad aparentemente pero la esencia es la misma. “Gran Poder” era como un enorme monolito y “Amanecer…” es más como un viaje onírico.

¿Tiene algo que ver el título “Amanecer En Puerta Oscura” con la película de José María Forqué?
Por supuesto, la película alimentó en cierto modo la temática del disco. Es como un viaje desesperado por una sierra andaluza. Incluso la letra del último tema guardaría cierto paralelismo con el final de la película en que el protagonista no puede entender como es a él al que Dios perdona. No es un disco conceptual sobre la película pero desde luego ha sido una importante fuente de inspiración.

¿Cómo y dónde fue la grabación de este álbum? ¿Quién os ayudó a producirlo?
Pues fue rápida, tuvimos que hacer la grabación, la mezcla y la masterización en unos seis días escasos. Somos un grupo bastante hermético y la producción suele correr a cargo del propio grupo, pero ya era la segunda vez que grabábamos con Alfonso Espadero como técnico así que le pedíamos ayuda en momentos de duda. Es un gran profesional y ya nos va conociendo, así que trabajamos muy bien con él.

¿Alguna anécdota de la grabación?
Pues ahora mismo no se me viene nada a la cabeza. Solo recuerdo que estaba muy resfriado porque era Diciembre, eso y que fuimos a ver al cristo del Gran Poder justo antes de empezar la grabación. Pero no recuerdo nada digno de mención. Perdona que seamos un grupo tan aburrido.

¿Quién compone en la banda?
Componemos los tres. En ese sentido somos imprescindibles los uno para los otros.

¿De dónde salen las ideas?
Las ideas pueden surgir de una parte de batería, de un riff de guitarra o de bajo, de una idea para la voz o de cualquier locura que nos de ganas de probar. No repetimos fórmulas, así no repetimos resultados.

¿Qué grupo os ha influido a la hora de componer?
Bueno, nuestras principales influencias son las mismas que las de otros grupos de heavy metal, Black Sabbath, Rush, Iron Maiden, Motörhead, Metallica… luego escuchamos muchos tipos de música que nos inspiran y nos ayudan a tomar otros caminos. Lo que nos sorprende es que eso siga pareciendo “raro”. Black Sabbath ya innovaban en cada disco y hacían locuras, al igual que Celtic Frost o Bathory. Parece que el público de heavy metal se ha ido acomodando en los últimos años y le gusta que los grupos le den justo lo que esperan, pero esa es la mentalidad del pop. El heavy metal debe hacer volar cabezas, debe profundizar y romper esquemas.

¿Quién de vosotros canta las partes con voz que hay en el álbum? (Esta pregunta es porque no aparece en ningún lado quien es el cantante)
Yo mismo, que también me encargo del bajo.

Estáis presentando el disco en directo por España y aparte habéis tocado en festivales como Hellfest Francés. ¿De dónde salió esta oportunidad y qué tal la experiencia?
Bueno, el organizador nos escribió para ver si nos interesaba tocar porque parece que le había gustado nuestro primer disco. Por supuesto accedimos y fue una experiencia un poco surrealista. Llegamos por los pelos y el concierto salió bastante bien. Pero recuerdo que estábamos destrozados, hicimos más de tres mil kilómetros de furgoneta en tres días. Apenas pudimos disfrutar de los demás grupos, pero si que recordamos a Frost, los crepes del catering y a la gente durmiendo en el barro.

¿Cómo es vuestra puesta en escena? ¿Qué se encuentra la gente que va a ver a Orthodox?
Al principio solíamos salir vestidos de penitentes, pero no lo estamos haciendo en los últimos conciertos. Realmente no hay una “puesta en escena”, salimos a tocar y punto. Verás, no tratamos que nuestros conciertos sean “una fiesta” o de que la gente “pase un buen rato”. Tocamos música para gente que quiere escuchar música, no somos un grupo apropiado para una noche de fiesta o para ir a dar botes. Para eso ya están las discotecas y el reggaetón.

¿Usáis la improvisación como principal arma?
No. La improvisación es uno de los recursos que usamos, pero pensamos que nuestra principal arma son nuestras composiciones. No tenemos un gran sonido porque no tenemos un gran equipo, y técnicamente estamos limitados, pero le damos una importancia capital a las ideas. La idea de la que se parte para componer una canción y como estructurarla, que hacer con ella. Ahí es donde enfocamos casi toda nuestra atención. No hacer el típico riff de segunda mano, con la clásica estrofa/estribillo, el típico solo…

¿Habéis pensado en algún momento hacer música más comercial y para más público?
No, porque la verdad es que ni siquiera sé si seríamos capaces en el caso de que nos lo propusiéramos. Pero sobre todo porque sentimos un gran respeto por nosotros mismos y por lo que la música significa para nosotros. Incluso hemos llegado a rechazar una aparición en un programa de televisión porque no queríamos que se diera una visión equivocada del grupo. No tenemos ni prisa ni interés por comernos el mundo, hacer lo que de verdad queremos hacer en cada momento es a la vez nuestro camino y nuestra meta.

Aparte de esta banda, ¿algún otro miembro del grupo esta haciendo otra cosa paralela a la banda?
Si te refieres a proyectos musicales paralelos, ahora mismo estamos los tres concentrados exclusivamente en Orthodox.

Ahora estáis colaborando en el espectáculo del bailaor Israel Galván. Cuéntanos un poco como surge esta colaboración y cual es vuestro trabajo en la obra.
A través de la gente de la web Mentes de Ácido.com llegamos a oídos de Pedro G. Romero, director artístico de Israel Galván, y nos proponen la colaboración. A partir de ahí todo ha ido surgiendo de forma natural. Es un orgullo para nosotros compartir escenario con alguien como Israel Galván. El espectáculo está basado en el libro del Apocalipsis, así que quería a un grupo de heavy metal que sonara a Apocalipsis y que además tuvieran la esencia sureña necesaria para formar parte de un espectáculo flamenco. También participan otros artistas flamencos como Fernando Terremoto, Diego Carrasco o Alfredo Lagos, así que es un lujo para nosotros poder formar parte de algo así.

¿Cómo ves ahora mismo el panorama musical y hasta donde os gustaría llegar para estar satisfechos como músicos?
No tenemos una meta, como ya dije antes, hacer lo que estamos haciendo es una meta en sí mismo. Colaborar con artistas como Israel Galván o Julian Cope, tocar en festivales como Roadburn, Hellfest, o Kraak, haber editado los dos discos que hemos querido hacer en cada momento. Nos sentimos bastante satisfechos con lo que hemos hecho hasta ahora. Lo que tenga que venir que venga, y si no viene nada seguiremos haciendo lo mismo.

¿Algo más que quieras decir a los lectores de Rock In Spain?
Muchas gracias por vuestra atención. Y recordad, si no se intuye el canto del cuerno de caza y el sonido del tambor infiel es que estás escuchando pop.

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