Muchas ganas tenía de paladear y disfrutar el nuevo trabajo de Santelmo. Siempre he tenido admiración por el trabajo de Jero Ramirez, sobretodo por su trabajo a partir de la formación de Saratoga y posterior grupo que nos trae hoy, Santelmo.
Muchas ganas tenía de paladear y disfrutar el nuevo trabajo de Santelmo. Siempre he tenido admiración por el trabajo de Jero Ramiro, sobretodo por su trabajo a partir de la formación de Saratoga y posterior grupo que nos trae hoy, Santelmo.
Cuando escuché el primer disco de Santelmo, la unión de Jero con el vocalista Manuel Escudero me resultó asombrosa, siendo uno de esos discos que marca toda una época y que será recordado como uno de los mejores discos de heavy-rock facturados en este país.
Tras la salida de Manuel y el paso fugaz de Ronnie, acabaron reemplazando al vocalista por Nacho Ruiz, al cual ya conocía por su trabajo en Arwen (siempre recordaré el tema «Between Love and Pain» que me marcó mucho en su momento) y que hizo virar al grupo hacia un lado menos hard rockero y más metalero, con bastantes toques de power metal y canciones mucho más cercanas a discos de Saratoga como «Agotaras» o «El clan de la lucha». Es en ese primer disco con Nacho, «El Alma del Verdugo», donde Jero compuso un tema como «Alas rotas», el mejor tema del grupo y una de esas canciones que se hacen inmortales, históricas. Me alegró mucho leer que el propio Jero la tenía como uno de los temas que más le gustaban de los compuestos por él, con la cantidad de canciones facturadas a lo largo de ya casi 3 décadas.
Tras esta introducción, comprenderéis la satisfacción que me supuso recibir las nuevas 11 canciones del grupo, lanzadas al mercado en un disco titulado «Mamífero», y una portada eso sí que no me parece que haga justicia ni al nivel del grupo, ni de la banda en portadas como la del disco anterior que me pareció maravillosa.
El disco cuenta con la producción de Dani Melián y José Garrido y ha sido de nuevo masterizado en los Finnvox Studios, ofreciendo un sonido de lo más potente y de nivel que podemos escuchar en grupos españoles.
Cuando un grupo consigue sacar un disco 10 y un muy buen disco en sus dos primeros lanzamientos, el tercero tiene siempre el recelo de mantener el nivel y no parecer un globo que se deshincha poco a poco. Bon Jovi decía que el segundo disco siempre es el más difícil de cualquier banda, pero yo creo que el tercero tiene un grado de responsabilidad todavía mayor.
Comienza el disco con «El retorno de Judas», partiendo de unos coros sinfónicos arreglados por el teclista Jose y cuyo estribillo acaba siendo el más melódico y pegadizo del disco, siendo un tema muy similar a «AYB» del anterior CD. En general, como iremos viendo a lo largo del disco, es un álbum más directo y potente que el anterior, como se puede ver en el single «Juego de Reyes» (y su buen videoclip que podéis ver en esta misma página) o en la que da título al álbum, «Mamífero». Estos dos temas derrochan fuerza y rotundidad a partes iguales, ofreciendo canciones que pueden recordar a grupos como Brainstorm, Accept o los actuales Helloween. Por contra, «Mil vidas» o «Ser del viento» se acercan algo más a los estribillos coreables y épicos a los que nos tiene acostumbrados Jero en sus composiciones, de los que aúnan en el concierto al público y el grupo, pero justamente en esta ocasión no son de lo más destacado del álbum ninguno de los dos excepto por los solos de guitarra de Jero, que en este disco se supera y ofrece una colección de ejecuciones de un altísimo nivel.
Bajan las revoluciones en dos medios tiempos que vienen consecutivos. «Sola» (de nuevo con coros sinfónicos) cuya letra y melodía resulta inquietante, tenebrosa, siendo una canción donde Nacho saca lo mejor de sí y la siguiente que es en mi opinión el mejor tema del disco. «Destino, el universo» donde nos cuentan la historia del descubridor de Jupiter, con un estribillo épico, con los teclados acompañando las voces dobladas y Nacho consiguiendo unos registros líricos excepcionales.
De los últimos temas, «Serpientes y mentiras» cuenta los peligros de Internet y la privacidad bajo un prisma de hard-rock, canción muy setentera, de las que más se parecen a lo hecho por Santelmo en su disco debut. «Somos» e «Indignados» son los dos últimos temas donde suben un peldaño la velocidad y sobretodo en este último nos traen el tema más power metal del álbum,doble bombo acompañado con un nuevo solo de guitarra marca de la casa y un estribillo de los más asequibles del álbum. Una canción muy buena en lo musical pero cuya letra llena de tópicos no le hace justicia.
Ahora mismo con la ruptura de Saratoga y el nuevo rumbo Avalanch, no se me ocurre un grupo mejor de heavy metal que Santelmo en el panorama nacional. Sin mejorar al primer disco, y faltándole en mi opinión algún tema espectacular de los que no se te van de la cabeza a los que Jero nos tiene tan acostumbrados («Los creyentes», «Junio del 44», «AYB» o «Alas rotas» solo por hablar de Santelmo), sí creo que nos muestra un conjunto de canciones cuya labor instrumental es magnífica, las letras excepto un par de casos son de un nivel altísimo y que sobretodo dan ganas de esperar ya sus conciertos y sus futuros lanzamientos.
Enlaces:
Tracklist:
1. El retorno de Judas
2. Juego de Reyes
3. Mil vidas
4. Mamífero
5. Ser de Viento
6. Sola
7. Destino, el Universo
8. Serpientes y Mentiras
9. Ángeles Muertos
10. Somos
11. Indignado
Miembros
Nacho Ruiz: Voz y Coros
Jero Ramiro: Guitarra eléctrica
Jose Paz: Teclados
Luisma Hernandez: Bajo
Jaime Olivares: Batería
