JORN + PURE INC | 23 noviembre 2008 | Sala Ritmo y Compás (Madrid)

Jorn

JORN LADEN, posiblemente uno de los cantantes de heavy-rock más en forma del momento, deja su huella indeleble en Madrid, ante un par de centenares de fieles seguidores.

La historia del rock está repleta de llaneros solitarios, de músicos de inusitado talento que vagan indolentes por el duro desierto de los olvidados, ganándose con su extraordinaria habilidad el respeto de un puñado de afortunados que tienen la osadía de asistir a las salas medianas a disfrutar de sus héroes malditos. Los griegos representaban a su diosa de la fortuna Tiké jugando con una pelota que aleatoriamente aparecía arriba ó abajo, ó con los ojos vendados manejando un timón, en alegoría a lo caprichoso del azar. Nuestros antepasados ya eran conscientes de que no existe un patrón inequívoco para el destino y que, lo que funciona para unos no tiene por qué ser efectivo para otros. De esta manera, alguno debió quedarse el pasado domingo preguntando al oráculo las razones de por qué una banda capaz de desplegar tan portentoso espectáculo musical no se encuentra entre los beneficiados por el Cuerno de la Fortuna.

Quiso el infortunio que esta revista no pudiera llegar a tiempo para presenciar la actuación de los suecos PURE INC que actuaron con la puntualidad propia de su tierra natal, algo que parece no aplicarse a nuestras compañías aéreas.

Jorn

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La sala Ritmo y Compás esperaba llena, a pesar de encontrarse el las postrimerías del Día del Señor, con una buena predisposición a pasar una gran noche de Metal. Y no quedarían defraudados. Comenzó sonando “Soul of the Wind” de su nuevo álbum “Lonely are the Brave”, una suave y tétrica entrada al espectáculo muy en la línea de los Black Sabbath con Ronnie James Dio. El front-man noruego JORN LANDE, descendió por las escaleras y agarró con seguridad su micro para regalar al público su portentosa voz. Desde el primer momento hizo gala de una gran experiencia y presencia en el escenario cantando perfectamente a pesar de no funcionar bien el monitor por el que debía oírse. Siguieron cabalgando con “Shadow People” y “We Brought the Angels Down”, ésta ya de su disco anterior, “The Duke”. Ésta fue la tónica del concierto pues el repertorio se centró en sus dos últimos trabajos. Con “Stormcrow” llegó uno de los puntos álgidos del concierto. Trepidante el trabajo a las guitarras de Tore Moren y Tor Erik Myhre que venía en sustitución de Jgor Gianola, especialmente del primero, que combina una gran técnica y limpieza en la ejecución con energía y presencia sobre las tablas. Con su hacha afinada en D-Flat, sus complejos riffs sonaban cortantes y precisos. Siguieron “The Inner Road” con su potente estribillo y la impronunciable “Tungur Knivur” del Worldchanguer. En el corazón de la actuación llegaron los solos, competente el de Tore pero menos el de Nic Angileri al bajo que tuvo una actuación más que discreta. Probablemente se el que menos nivel posee de todo el grupo y solo le salva la solidez del simpático Wild Willy a la batería.

Jorn

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Tras los solos llegaban las descargas más cañeras como “Are you Ready” y “The Duke of Love”, fantástico otra vez Tore con el Slide y el pequeño homenaje a la banda que, según el propio Jorn, le salvó de ser un pringao y le introdujo en el Heavy Metal: Deep Purple. “Stormbringer” sonó atronadora como si los diablos de los cuatro vientos llegaran cabalgando anunciando la destrucción. El gran final de noche con “War of the World” tras la que se despidieron sin regalar un “Lonely are the Brave” a pesar de que alguno lo pidiera a gritos. A pesar de todo, Jorn dejó bien claro por qué está tan cotizado en los últimos tiempos.

Texto y fotos: Iván Díaz