Este “Diamond Blue”, es el segundo registro del cantante Terry Brock, ya que “Back To Eden” fue el debut del año 2001. Seguramente para muchos, este nombre no dirá nada, pero para los que estamos metidos en el rock melódico es sinónimo de calidad. Un cantante que supo tener “su momento” junto con Strangeways (que regresan con nuevo álbum este año) a finales de los 80’s, aunque nunca llegaron a explotar como otras agrupaciones, editando dos grandes discos, «Native Sons» y «Walk In Fire» que hoy son considerados piezas que cualquier amante del AOR debe tener.
Para seguir con el historial de este gran cantante, puedo decirles que comenzó colaborando con la leyenda americana del rock progresivo, Kansas, haciendo coros para el álbum «Drastic Measures», y también colaborando en vivo. Luego fue parte de la Steve Morse Band, LeRoux, The Sign un proyecto ideado por Mark Mangold (The Touch, Drive,She Said, etc), junto con el bajista de Kansas, Billy Greer, quien después lo convoco para su banda Seventh Key, compartiendo el puesto de guitarrista junto con Mike Slammer (City Boy) y la lista de colaboraciones sigue …..
Terry nunca bajo los brazos y se mantuvo en el sendero del rock melódico, este año puso su voz para el regreso de Giant y estuvo girando con el grupo Valentine como banda de apoyo.
Hoy tenemos un nuevo disco que no hace mas que reforzar todo lo que el cantante americano vino haciendo en tantos años de carrera, por eso canciones como “Jessie’s Gone” (escrita junto con el guitarrista de Strangeways, Ian Stewart), “Its You” o la que da nombre al álbum, son muestras de que el nivel aun lo mantiene.
Un fuerte de Brock son las baladas y nos regala “The Rain”, “Soldiers Falls” y “Face The Night”, que son para poner en un cuadrito, la emoción que este tipo transmite al cantar es única y no solo en los lentos, sino que también puede erizarte la piel en canciones como “Broken” o “Face In The Crownd», para demostrar que no es un simple baladista.
Hay lugar para algo mas rockero como “No More Mr Nice Guy” o “Too Young” donde la filosa guitarra de Mike Slammer (quien produjo y participo en las composiciones, además de tocar el bajo y los teclados), gana protagonismo, y nos hace mover la patita junto con el baterista Andy Bigan, quien también estuvo en todo el álbum.
Pulgar en alto para Terry Brock, una de las grandes voces del rock melódico, que merece ser tener mayor reconocimiento, así que desde mi humilde lugar no hare mas que recomendar abiertamente este álbum a quienes quieran disfrutar de un músico que con el paso de los años sigue siendo el mismo, fiel a su estilo.