OPERATION MINDCRIME + TILL DEATH DO US PART | 12 de diciembre | Sala Copérnico (Madrid)

UNA NOCHE PARA VOLVER AL PASADO

Tuvimos la fortuna de ser testigos de uno de esos eventos, que casi resultan obligatorios, por todo lo que ha rodeado ese mítico disco de 1988 y me refiero al «Operation Mindcrime», un álbum que marco una generación y que aun hoy lo sigue haciendo. Antes tuvimos la oportunidad de escuchar a su hija Emily Tate con su banda Till Death Do Us Part, con un estilo más gótico, más rockero. y que cuyo principal atractivo era ver a la hija del mítico Geoff en acción. Aun así la chica y su banda, nos ofrecieron un directo intenso y llamativo, gracias a cortes bastante más opuestos al clásico heavy de su padre. Pero no por ello menos interesante. Emily se mueve con sigilo por el escenario haciendo sugestivos movimientos acorde a sus ritmos oscuros y Kieran, su guitarra, que es otra atracción de la banda por su cercanía con el público y que luego resulto ser también guitarra con su padre.

Till Death Do Us Part, ofrecio prácticamente su disco al completo, y un corte nuevo hacia el final. Yo me quedo con «Monster» una de las más potentes, y «Run Away» por sus arreglos. Pero no deja de ser una propuesta interesante de degustar con calma y llama la atención como los hijos e hijas aveces llevan caminos opuestos a sus progenitores en lo que a gustos musicales se refiere. Aún así sigue siendo una vertiente del Rock/Metal, que les permite girar juntos y compartir escenario, como sucedería más adelante con «Suite Sister Mary», donde padre e hija compartirían escenario.

Tras un largo descanso, llegaría la oportunidad de ver y oir la voz que hizo grande un clásico de la historia del Heavy Metal. Es cierto que Queensrÿche es una banda de culto, pero a pesar de ello escuchar este disco, con la voz que le dio vida, no tiene comparación e incluso lo prefiero por muy bien que lo haga Todd La Torre hoy en día. La voz de Geoff es incomparable y escuchar este disco en su totalidad, nos hizo rememorar momentos y lo que ha significado este disco para muchos de los allí presentes. En lo personal es uno de mis favoritos de toda la vida. Tate, demostró estar en buen estado de forma, salvo los cambios físicos de la edad, se conserva bien y su voz también lo que nos hizo disfrutar en plenitud del disco al completo.

La banda que acompaña a Geoff, demuestra calidad y saber hacer, ademas de que se juntan tres guitarras en el escenario, lo que da margen a un disfrute pleno de sensaciones. El disco lo escuchamos en plenitud, con sus conocidas narraciones y efectos y el tener en frente l voz original, no tuvo precio la verdad. Es y fue un sueño hecho realidad, uno de los pocos directos que añoraba ver algún día y que he disfrutado como un niño. El es la voz, el es que le dio vida a un álbum único y especial de principio a fin. Y para cerrar con broche de oro, al final, la banda nos deleito con dos clásicos de la época del Empire, nada más y nada menos que «Silent Lucidity» y «Jet City Woman», el no va más de una noche para el recuerdo, de una noche para viajar al pasado y dejarnos llevar por las emociones y por un disco que, no dudo, hizo que muchos amaramos este sonido. Y hoy 30 años después venimos a rendirle pleitesía.

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