Crónica Robe Iniesta | 11 de Novembre | Wizink (Palacio de los Deportes)

Crónica Robe Iniesta | 11 de Novembre | Wizink (Palacio de los Deportes)Creo que todos podríamos cantar más de una canción de la mítica banda Extremoduro. Seguramente es un grupo que ha puesto banda sonora a más de una generación o por lo menos a la mía, si. Su álbum La ley Innata está en lo más arriba de mi Top de mejores discos de rock español. Pero hoy no es día de hablar de Extremoduro. Ahora mismo es un proyecto parado y no sabremos si volverá algún día, creo que no soy el único al que le encantaría repetir otra vez la experiencia de dejarse la voz con sus canciones en un directo. Pero aunque no saquen discos, ni hagan giras no significa que su esencia esté muerta. Porque su alma es la de su poeta y cantante Robe Iniesta. Robe es un artista, de los que quedan pocos y que ha vivido y hecho crecer su anterior proyecto hasta cimas increíbles en las últimas décadas. Pero que llegó a un punto en el que necesitaba hacer otro tipo de canciones que no encajaban con la etiqueta de Extremoduro. Son más melódicas, íntimas, delicadas e igual de disfrutables, repartidas entre sus dos discos en solitario Lo que aletea en nuestras cabezas (2015) y Destrozares, canciones para el final de los tiempos (2016) y que por fin nos iban a cantar en directo en una noche memorable para Madrid. Y personalmente tenía muchas ganas de ver como se lo montaba Robe en solitario.

La escena no se podía mejorar. Nueve y media de la noche, el estadio con el cartel de Sold Out y adolescentes y no tan jóvenes reunidos con muchas ganas de que el concierto empezase ya. Por suerte no hizo falta esperar más y la voz de robe entonaba el inicio de El Cielo Cambio de Forma, con esos quejios iníciales más parecía ver un concierto flamenco pero eso es lo bueno de este nuevo proyecto y es que todo vale y encima suena bien. Muchos son los arreglos en las instrumentales, ya sea de un violín, el saxofón o incluso un acordeón y te puedes imaginar el nivel de los musicazos que rodeaban a Robe y que hacían sonar Querré lo Prohibido o Hoy al mundo renuncio tal cual como suenan en los discos.

Lo bueno de estos conciertos en recintos tan grandes, es que no solo ves a un artista que te gusta, sino todo el gran montaje que hay detrás. Dos grandes pantallas a los laterales que te enfocaban todos los detalles que no debías perderte y sobretodo el gran juego de luces que hubo durante todo el concierto, en especial recuerdo que La canción más Triste me sorprendió mucho con los haces moviéndose sobre los músicos y que el público no paro de cantar, bueno ni esta ni todo el setlist. El público de Robe es muy fiel y su apoyo es máximo siempre, aunque hay algo que a Robe le molesta mucho y son las grabaciones con el móvil y que no dudó entre las canciones iníciales en amenazar con ir a por un saco de piedras para lanzárselas al que viese grabando. Cosas de Robe y su genial manera de expresarse.Crónica Robe Iniesta | 11 de Novembre | Wizink (Palacio de los Deportes) La primera canción que presento del concierto, casualmente también era la primera del primer disco, Nana Cruel que fue dedicada a todos los niños que mueren por desgracia en pateras en el mar cada día. Uno de los tantos momentos emotivos de la noche. Otra de las canciones del primer disco que más esperaba la gente fue Guerrero.

Y como era habitual en los conciertos de Extremoduro. Hubo un parón de unos minutos a mitad del concierto, para como robe dice “Ir al baño o echarse un cigarro… sin que os vean”. A la vuelta a más de uno se nos puso la piel de gallina cuando empezaron a tocar Extremaydura, pero solo era una breve intro para Cartas desde Gaia. En esta segunda parte también sonaron Puta Humanidad o Y Rozar Contigo. Era divertido el juego entre los músicos y como el teclado, de repente estaba tocando el acordeón o como el bajista principal iba encargándose también de los vientos, mientras el corista le suplía a las cuerdas graves. Me gustó ver a Robe en forma, sigue con su voz tan personal, sus poemas hechos canción y a todo un estadio cantando Por encima del Bien y del Mal, la última canción… antes del Bis, claro. Como hacen las grandes estrellas del Rock. La sorpresa es que a la vuelta del escenario sí que sonó la única canción de Extremoduro, Si te Vas del disco Material Defectuoso y que encaja perfectamente con la tónica del concierto. Personalmente para cerrar, después de haber entrado ya en el pasado, me hubiese encantado un trallazo de los clásicos. Pero hay que entender, que esta es otra idea de proyecto y yo un entusiasta. La encargada para cerrar fue Un suspiro acompasado. Robe satisfecho, daba las gracias al aplauso de los público y presentaba de manera muy humilde a cada uno de los músicos que le acompañaba. Como punto final, me hizo gracia ver el choque de manos preparado con cada uno de la banda, como si de dos amigos del Bronx se tratasen.

Muy contento me quedé de volver a ver a Robe. De ver cómo suena este nuevo proyecto que tan bien le está yendo. Musicalmente es genial. La puesta en directo de lo mejor. Por supuesto siempre nos va a quedar esas ganas de escuchar los solos de guitarra de Uoho, nunca se sabe. Pero al menos, esto sigue muy vivo. Totalmente recomendable.

 

 

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