Crónica Hellfest 2018 domingo 24 de junio | Clisson, Nantes

Crónica HELLFEST 2018 domingo 24 de junio. Seguimos nuestra última jornada visitando los escenarios principales, al contrario que ayer que apenas nos acercamos y quedamos refugiados. Hoy el peso del cartel se desarrollaba fuera de las carpas.

Muchas personas había bajo el sol frente al Main Stage 1 esperando el show de ACCEPT.  Una cosa es cierta: la banda alemana se sentía feliz y visiblemente encantada de haber sido programada en esta edición del HELLFEST.

Para la ocasión, Mark Tornillo, cantante desde 2009, acompañado por el guitarrista Wolf Hoffmann y el bajista Peter Baltes, han sacado de su repertorio para complacer a sus fanáticos: “Metal Heart” , “Princess of the Dawn “estaban en el setlist, o la inicial “Die by the Sword”

Gran protagonismo para Wolf y su enorme complicidad e interactuación con el público. Yendo de un lado para otro y gesticulando para generar empatía y pedir aplausos y ovación. Lo hace muy bien, verdaderamente. Despedida con “Ball to the Wall”, coreada por toda la multitud como señal de la simpatía que siguen generando los teutones, con Mark Tornillo al frente armado con energía y su grave voz.

La audiencia que espera frente al Mainstage 2 parece abrumada ante ARCH ENEMY a juzgar el estado de ánimo que el single “The World Is Yours” desencadena desde el comienzo del set. Quizás también se deba a los muchos efectos pirotécnicos. Montados en la parte frontal del escenario como en la parte posterior  a ambos lados del kit de la batería. La banda sabe lo que se espera de ellos, y sirve una colección de temas recientes como :“You Will Know My Name” , “As The Pages Burn” y otros tantos más antiguos como “We Will Rise” o “Némesis”.

Jeff Loomis siempre se ve hacendoso con su guitarra mientras Alissa y su voz es siempre un pelo menos rocoso que en el estudio. El espectáculo siempre responde más o menos a los mismos patrones desde la última vez que los vi. Mismos saltos, gestos, carreras, acercamientos a los compañeros, headbanging. Al final, lo que más cambia es que Alyssa ahora tiene rizos rubios en su melena azul. El concierto es muy bueno, pero ni mejor ni peor de lo habitual.

El siguiente concierto elegido es MEGADETH que inicia con mal pie. Un problema de sonido donde parece no salir ningún sonido de los altavoces, sólo la batería. Mientras, el grupo que no es alertado por este incidente, tocó casi la primera pieza entera en estas condiciones

Después de este comienzo en falso, pueden empiezan las cosas serias en la segunda pista con “Hangar 18”. Lamentablemente escuchando a Dave Mustaine y su banda de nuevo sonando, la mezcla de sonido no está acertada del todo. En condiciones normales deberíamos estar encantados de ver en directo “The Conjuring” o “Take No Prisoners”, pero desgraciadamente aquello no estuvo a la altura.

Dave quiere ser comunicativo y también se toma el tiempo de dedicar a su amigo recientemente fallecido Vinnie Paul el título “My Last Words”, canción que la banda no había tocado durante más de una década.

Al empezar “Symphony Of Destruction”, en el que Michael Amott, el guitarrista Arch Enemy, fue invitado al escenario, las condiciones parecen volver a la normalidad. El final del concierto se verá interpretado como una secuencia triple con el siguiente A Tout Le Monde, tomado en el corazón por todo el público, “Peace Sells” y finalmente “Holy Wars… The Punishment Due” que está sí que sonó enorme. Quedó patente que Megadeth sigue congregando pero no acaba de convencer a algunos escéptico, y es que el estado vocal de Dave es limitado, suerte que aún tiene el don de “mandar” con su guitarra.

La decisión del Hellfest

AT THE GATES, la gran banda de sueca del Death Metal melódico y una de las pioneras del llamado sonido de Goteborg actuaban en el altar. Mientras Iron Maiden hacían lo propio en el principal. Aquello hizo que la afluencia de público no fuese la merecida para ver a Mr. Lindberg y los suyos.

La melodía death y en pasajes thrash de los suecos lleva al escenario a un público en descomposición por el cansancio. Sin embargo suficientemente receptivo para recibir el material, propicio para romperse el cuello, limpio y sin adornos.

Puede que los suecos no sean la banda en vivo más llamativa o vistosa que se pueda ver en la actualidad. Sin marqueting, atrezzo o escenografía, pero sin duda dejaron patente que siguen siendo los reyes de su segmento. A los que elegimos disfrutar de su concierto teníamos la sensación que nos estaba atropellando por un tren de carga.

Cierre del festival

Cerramos esta edición con un la garantía que un poco de symphonic metal nos dejará un benévolo y amable recuerdo del festival de la mano de NIGHTWISH con su imponente y poderosa cantante Floor Jansen.

La presentación es grandiosa y llena de pasión con “End Of All Hope” reforzado por los efectos pirotécnicos. La banda finlandesa se encuentra actualmente en el medio de su gira Decades, que sirve como pretexto para descubrir títulos antiguos que rara vez se tocaron en los últimos años. Por ello, tendremos derecho a “10th Man Down”, “Come Cover Me” o “Gethsemane”, cuya introducción de riff ciertamente podría ser más limpia.

Un dato extraño es que la cámara que transmite las imágenes del concierto en las pantallas gigantes estaba en un solo plano fijo desde la distancia a diferencia de los otros grupos que actuaron en los “mainstages” que generalmente se benefician de media docena de cámaras.

Un año más nos vamos satisfechos, ya que el festival crece y mejora año con año, eso explica porque es uno de los Top 5 del mundo. Han ejecutado mejoras, asfaltado zonas de los mainstages, para evitar que el polvo moleste a sus fans, todo un detalle, realizado caminos, para facilitar el movimiento, estructuras decorativas de agua, para aguantar el calor del día y refrescarnos, ampliado la zona de merchan de las bandas a un costado de los escenarios, para facilitar la busqueda y compras. En fin me voy muy satisfecho y seguro el año que viene nos encontraremos nuevas mejoras y nuevas ideas por el bien del seguidor, sin duda un festival hecho y pensado para el disfrute pleno del visitante, eso amigos no se encuentra todos los días.

Me voy con dos bandas que me marcaron positivamente, In This Moment, que cautivo a sus fieles y a los nuevos como un servidor con un directo sublime y con un amplio despliegue de llamativos decorados que en eventos de esta magnitud enaltecen y mucho el apartado musical. Su puesta en escena fue abrumadora, ya no solo por la belleza y sensualidad de Maria Brink en sus actuaciones, sino porque la tia sabe cantar y moverse a la perfección apoyada por una base musical fuerte y contundente. Me hizo recordar, guardando las distancias, a King Diamond por los decorados y a Marilyn Manson por su forma de encarar al público y provocar. Yo creo que un dúo de estos dos en directo debe ser sublime. Sin duda una de las actuaciones que me llevo con muy buen recuerdo.

La otra banda que me marco, fue Batushka, por su brutal puesta en escena, de nuevo estudiada al milímetro, con toda la parafernalia de los ritos de la iglesia Ortodoxa, y con mascaras, e incluso el batería, que además toca tras un biombo, dándole más secreto y misterio a sus interpretaciones. Y ni que decir de sus coristas, perfectamente ataviados con sus trajes y túnicas que ayudan a incrementar el rito con sus peculiares voces. Una de esas bandas que no puedes perderte si eres amante de lo extremo y original.

Siempre hay bandas o momentos que te marcan en un festival, ya no solo el compartir con buenos amigos o con tus compañeros de profesión que siempre es un gusto, en esta ocasión me toco batallar con mi buen colega Miguel Raga y a ratos con Jesica Crístobal (Rock Sin Maneras) que hacía sus primeros pasos en este evento y seguro la veremos muchos años por allí. Hellfest tiene eso, que te marca y te llena tanto, que ya estás pensando en volver el año que viene y con las bandas que han confirmado, sobre todo dos; Manowar y Slayer, ambas en sus giras de despedida hace que la cita de 2019 sea más que obligada para poder despedirlos por todo lo alto.

Pero ya tendremos tiempo de hablar del 2019, aún teneos frescas las imágenes del 2018, los recuerdos, las vivencias, los souvenirs, as anécdotas, porque todas ellas, se nos quedarán marcadas a fuego en nuestro interior.

Adiós HELLFEST

(Texto y fotos: Paulo Lara y Miquel Raga )

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