Crónica BEHEMOTH + AT THE GATES + WOLVES IN THE THRONE ROOM | 18 de Enero | Sala Razzmatazz (Barcelona)

Por tener un cabeza de cartel magnético como BEHEMOTH, por tener a uno de los fundadores de algo muy grande allá en su Göteborg natal como AT THE GATES y por estar acompañados de una banda atmosférica de primer orden como WOLVES IN THE THRONE ROOM, la noche que vivimos en Barcelona fue algo muy épico. Curiosos con preferencias encontradas de quien debería liderar el cartel o incluso poniendo en duda el encaje de los suecos entre la subetiqueta de Black. Cierto es que es raro ver a AT THE GATES abriendo para otra banda, después de haber liderado tantos carteles y festivales. Esta excepción se puede interpretar como una muestra que BEHEMOTH y su oferta gusta a diferentes generaciones.

Crónica BEHEMOTH + AT THE GATES + WOLVES IN THE THRONE ROOM

La gira que cuenta sus fechas entre muy buenos número de ventas de entradas o sold-outs incluye a WOLVES IN THE THRONE ROOM. Una de las mejores bandas de black atmosférico, capaz de atraer y succionar energía; de englobar en su mundo y desorientar sumergiéndo en sus escalofriantes pasajes.

Los americanos, que desgraciadamente solo tenían media hora escasa, actuaron bajo una oscuridad casi absoluta exceptuando tenues luces laterales para crear el clima que sus temas requieren. No perdieron el tiempo en ofrecer sus ofertas melódicas por eso empezaron con “Angborda”. Cautivador tema de 10 minutos con armonías y ritmos explosivos, densidad y espesor. Conservan una energía única en el escenario y realmente se perciben como fusionados en uno solo.

Con tres temas finalizaron su set mientras los fanáticos congregados llenaban media sala y el resto se resistía a entrar en la maraña acústica. Terminaron con “Born From the Serpent’s Eye”. Una de las mejores canciones creadas en este estilo. Con la inclusión de pregrabados envolventes y guitarras afiladas comandadas por la desgarradora voz de Nathan y el inigualable pasaje con la hipnotizante voz de Anna. Todo perfumado con incienso. ¡Escalofriante! Sin duda un comienzo de velada aletargador que canalizó la atención hacia el escenario de una de las mejores bandas de black metal atmosférico.

Recogida de enseres, cambio de batería y para algunos el “sobrante” o el “plato fuerte” dependiendo de percepciones. Para mí, el triunfador. Como comentaba no es común ver al alto mando señor Lindberg y los suyos abriendo para otros en salas. La única pega es que el tiempo disponible queda reducido respecto al headliner. Por ello, con una hora por delante vimos a unos de las mejores versiones que recuerdo de AT THE GATES. Con mala leche salieron quizá para hacer relucir los galones que atesoran.

Sin dilación ni titubeo nos encontramos de frente con “To Drink From the Night Itself” tras la introducción instrumental que también abre su nuevo trabajo. El combo sin respiración ni pausa de “Slaughter of the Soul” y “At War With Reality” encendió la mecha de las primeras filas que ya empezaban a hacer pogo y la respuesta de Tomas acercándoles el micrófono desde el escenario. 10 minutos solo habían pasado y ya habíamos salido del coma ambiental inducido por los americanos.

Crónica BEHEMOTH + AT THE GATES + WOLVES IN THE THRONE ROOM

Alternaron temas de viejo cuño y con solera con otros de su “segunda” época. ¡Pero todo supo bien! Si alguien nuevo en estos temas quiere saber que demonios es el death metal melódico, sencillo, lista de reproducción de AT THE GATES y listo. Algún fallo de ajustes de sonido que se fue corregido rápidamente y el vocalista sonaba tan bien y se mostró tan dinámico como siempre. Interactuando, mostrándose cercano y responsable de aquel alboroto.

“Cold” uno de los mejores temas del clásico de 1995, Slaughter the Soul, provocó un frenesí en la multitud donde el baterista Adrian Erlandsson mantuvo el tiempo con precisión. De igual forma en «Suicide Nation» las guitarras atravesaron los cimientos de sala dejando aquello a punto de la demolición.

La banda eligió un set que consistió principalmente en canciones de los álbumes “Slaughter the Soul”, “At War With Reality” y “To Drink From The Night Itself”. Con la descalabrante “Blinded by Fear” y la tranquila -para ser quienes eran- “The Night Eternal” finalizó su espectáculo.

Sin duda merecen toda mi admiración porque los suecos son unos verdaderos maestros del oficio y siguen siendo tan enérgicos como lo fueron hace unos 18 años. Fieles a aquello que crearon en los garajes y pequeños tugurios de Göteborg.

Ahora sí, turno para los que encabezan el cartel y se han hecho un hueco en esta vertiente tan extrema y complicada como el black metal. Sucede, creo, que cuanto más extrema es una idea o concepto, más reacio se es al cambio. Los más puristas se afanan a conservar aquello en lo que creen intacto y casto y afean y tildan de deshonestos a aquellos que quieren cambiar el concepto. Y en este punto están los polacos BEHEMOTH. Enlace entre este concepto extremo con una multitud que veía al black metal como locos nórdicos nihilistas que se pintan las caras y reniegan de la sociedad y una nueva generación que «desdemoniza» -valga la comparación – este estereotipo dejándolo en el mero concepto del espectáculo.

Crónica BEHEMOTH + AT THE GATES + WOLVES IN THE THRONE ROOM

Dicho esto, y detrás de un gran telón cómo no, negro, se preparaba el escenario para Nergal y los suyos. Pie de micrófono con dos cabezas de serpientes y tras la caída del telón, aparición de los integrantes con máscaras mientras sonaban las voces misteriosas de los niños de “Solve”.

Arrancada de concierto con “Wolves ov Siberia”,”Daimons” y “Ora Pro Nobis Lucifer” donde ya se vieron los primeros fuegos de artificio. Traen consigo una energía muy oscura y usan un montón de muestras de rituales y accesorios agrandando la ceremonia de veneración al ángel caído. En el tercer tema “Bartzabel”, Nergal apareció como un papa infernal bajo una mita plateada en pedrería. Un gran entretenimiento a base de voz raspante, niebla e iluminación oscura.

Realmente la gente estaba disfrutando durante toda la hora y tres cuartos aproximadamente que duró el set donde BEHEMOTH sacó algunas canciones poco usadas en conciertos como “Daimonos” y “Lucifer”. También asomaron varias de su reciente disco “I Loved You At Your Darkest” y “The Satanist”. Los nuevos cortes «God = Dog» y «Ecclesia Diabolica Catholica» fueron muy bien recibidos, pero “Blow Your Trumpets Gabriel” estuvo entre los momentos más destacados de la noche.

Inferno era un monstruo detrás de su batería con golpeos tan fuertes que se podía sentir cada nota en el pecho. Mientras que Orion con su bajo y Seth con sus aplastantes riffs eran la ayuda ideal para la poderosa voz de Nergal. Sin duda fue un gran cierre para esta velada de metal extremo de la que nos acordaremos por mucho tiempo.

Qué BEHEMOTH se ha convertido en un fenómeno en sí mismo dentro del Black Metal es indudable. Qué han reinventado el género también lo es. Qué puristas del género empiecen a darles la espalda y criticar la teatralización, también. Cuando cualquier persona, proyecto, propuesta o planteamiento despunta es humano que genere sensaciones diversas. En este punto están los polacos, liderando un cambio ahora que parece que grandes de sus nombres del pasado no se muestran tan activos como lo fueron.

(Texto y fotografía : Miquel Raga)

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