Richie Kotzen, el guitarrista que escupía el alma por la boca
Gran noche se presentaba el sábado 7 de Noviembre en la madrileña sala Ritmo & Compás para presenciar el concierto de 2 grandes estrellas de las 6 cuerdas como son Nacho Mur y Richie Kotzen. A pesar de que ese mismo día se jugaba el derbi At. Madrid vs Real Madrid, se agotaron todas las localidades de la sala, cosa que ya hacía presagiar una buena noche.
Sobre las 21h30 apareció en escena un NACHO MUR acompañado de su banda de directo. A pesar de no tener ningún trabajo oficial en solitario, solo alguna demo, me dejó gratamente sorprendido, ya que no todo eran solos, tappings y demás parafernalias guitarrísticas, sino un rock clásico bastante pegadizo. Con un gusto exquisito para los fraseos (que en ocasiones llegaron a recordar al Satriani de "Surfing With The Alien") y un gran control del vibrato, fue desglosando un par de temas instrumentales y 4 canciones con voz. Como mejores momentos destacaría una canción propia llamada "Miénteme" o la tremenda versión de la canción de Joe Bonamassa "Lie#1", donde hay que destacar que el principal protagonista fue Pedro a la voz, que lo bordó. En definitiva un muy buen aperitivo previo al plato principal de la noche.
Y llegó el turno para RICHIE KOTZEN. Durante casi 2 horas el que fuera guitarra de Mr. Big y Poison, fue desglosando parte de su extensa discografía en solitario, además de obsequiar al público con alguna que otra sorpresa. "Losing My Mind" y "A Love Divine" sirvieron para dar comienzo a la actuación, donde ya pudimos apreciar la perfecta compenetración con el resto de la banda: Daniel Pearson al bajo y Demian Arriaga a la batería. Demostrando su total control del instrumento, quedó patente su precisa y en ocasiones veloz digitalización sobre el mástil, cosa que en una guitarra como la Telecaster es francamente difícil. A destacar también la poca ganancia con la que toca, con lo que hacer los armónicos que hizo tiene muchísimo mérito. "Peace Sign" fue la primera canción que cayó de su último disco de idéntico título, para dar paso a una impresionante "Doin´ What The Devil Says To Do" en la que pudimos observar las enormes cualidades vocales de Richie, ya que había momentos en los que parecía estar “poseído” por algún cantante soul de color de principios de los ´70. A destacar la tremenda jam que se marcó toda la banda para terminar la canción, alargándola hasta los 10 minutos. A estas alturas, por si quedaba alguna duda, el público estaba ya completamente entregado a un Richie que, a pesar de aparentar transmitir cierta frialdad hacia el público en ocasiones, se le veía realmente disfrutar esa noche y entregar todo lo que llevaba dentro, tanto a nivel instrumental como vocal.
Tras este inicio bastante animado, fue alternando temas más pausados como "High, Faith", canción en la que se pudo apreciar como va jugando con el control de volumen, según quiera más o menos overdirve, junto a otros más movidos como "Shapes Of Things" o "Fooled Again". Y en estas llegó la primera sorpresa de la noche al tocar "Shine" de su etapa en Mr. Big, momento que aprovechó para retirarse del escenario, haciendo el amago de finalización del concierto. Cosa que no sucedería, por supuesto, ya que hasta en 3 ocasiones más volvió a salir a tocar más temas. Entre los bises destacariamos una muy buena "Remember" o la setentera "Payin´ Dues", single del nuevo álbum que venía a presentar, en donde se pudo observar la enorme técnica de cada miembro de la banda en sus respectivos mini-solos dentro de la canción. Y cuando ya parecía que aquello había llegado a su fin, nos deleitó con una alucinante versión del "All Along The Watchtower" de Jimi Hendrix en la que por momentos sus fraseos nos trajeron de vuelta al legendario guitarrista zurdo, además de obsequiarnos con un apoteósico solo final que consiguió que nos quedaramos todos boquiabiertos y con una sonrisa de oreja a oreja en la cara.
Hay que comentar también la paciencia que tuvo después del concierto, quedándose a firmar autografos y fotos durante más de 15 minutos, en los que se podía apreciar una persona muy agradable e incluso ruborizada a veces, cuando la gente le felicitaba por el concierto. En definitiva, un gran concierto en el que quedó demostrado que los “guitar-hero” no siempre tienen que hacer solos de 8 minutos a velocidades endiabladas ni llevar 3 muros de efectos y amplificadores. Con respecto a Nacho Mur, espero su primer disco en solitario, ya que esa noche dió una mínima muestra de lo que puede ser capaz, que visto lo visto debe ser muchísimo. En cuanto a Richie, como dice su canción, que siga haciendo por muchos años lo que el diablo le diga que haga, ya que este hombre es como el buen vino, que con el paso del tiempo ha ido mejorando, tanto en tareas compositivas, como sobre todo a nivel vocal, donde ha llegado a unos registros más propios de un Coverdale primerizo, además de tener unos ramalazo soul en la voz de vez en cuando que ya quisieran para si muchos.
Para la gente amante de conocer el equipo de la banda (como yo) destacar que era todo muy básico: un Fender Jazz Bass enchufado a un ampli Epifani, una batería con lo básico (incluso prescindió de un tom), y en cuanto a Richie, destacar que tocó todo el concierto con una Fender Telecaster Richie Kotzen Signature en un acabado vino transparente al que le había quitado el golpeador. En cuanto al amplificador, llevaba su ampli Cornford Signatura con una pantalla de 2x12, y en efectos nada más que llevaba una pedalera Zoom con su firma, pasada por el lazo de efectos del ampli. El único efecto que se le intuía era un poquito de delay, pero muy natural todo.
Os dejamos con el tema "Doin´ what the devil says to do" del día del concierto, ya que el propio Richie dejó grabarlo para un futuro DVD que está preparando:
Texto: Davinchiouyeah
Fotos: David Lee Rock
Video: Miriam M.
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